Convocatoria Revista [sic] #27 - Diciembre 2020



La peste: signo, símbolo, síntoma


Coordinadora de este número: Silvia Viroga


Desde la antigüedad la historia y la literatura han registrado la devastación de las plagas que asolaron a la humanidad, lo que los latinos denominaron en forma genérica “peste” (pestis) como “una enfermedad contagiosa y grave que causa gran mortandad” (RAE). Antes que el corpus de Hipócrates (460-370 a. C.) echara las bases de la “ciencia médica”, incluidos los libros I y III sobre Las Epidemias, las plagas se interpretaban como efecto de la cólera divina. La que mató a Pericles y asoló a Atenas (430-426 a. C.) fue detallada por Tucídides (460- 395 a. C.) en Historia de la guerra del Peloponeso, pero tales fenómenos y sus consecuencias están inscriptos en sendos textos profanos (Ovidio, Platón, Plutarco, Tito Livio, Plinio) y en libros sagrados (Éxodo, Jeremías, Apocalipsis), influyendo en la historia, los mitos y las religiones. También en la demografía: la “plaga de Justiniano” afectó en tres sucesivos brotes (541-750 d. C.) al Imperio Bizantino, a Europa, Asia y África llevándose entre veinticinco y cincuenta millones de personas, entre trece y veintiséis por ciento de la población mundial.

El Decamerón (1351-1353) de G. Boccaccio y Los cuentos de Canterbury de G. Chaucer enmarcan los relatos de personajes que huyen de la peste, inaugurando respectivamente a los novellieri y a las short stories con retratos de la naturaleza humana que van de lo reflexivo a lo humorístico, de lo religioso a la picardía sexual, ante la muerte inminente. P.P. Passolini hizo una versión cinematográfica de ambos entre 1971 y 1972. El cancionero de F. Petrarca (1304-1374) está atravesado por la peste que arrebató de este mundo a su amada Laura, con quien la secularización amorosa da un paso decisivo en el Renacimiento. El estrago “moderno” de la peste en Londres lo escribe D. Defoe en Diario del año de la peste (1772); Mary Shelley, siempre despegada, relata en El último hombre (1826) la extinción de la especie humana a raíz de un virus que recorre Europa en el año 2070. La peste (1947) de Albert Camus, de cuño realista, es el dilema ético entre fe y razón científica. Stephen King narra en Apocalipsis (1978) y su versión en cómic Capitán Trotamundos (2008) la expansión del virus Supergripe, acometiendo desde el subgénero del terror la lucha entre el bien y el mal. García Márquez volvió a sorprender con una historia de amor cuyo escenario es la epidemia de cólera que asoló Cartagena de Indias en 1849, en Amor en los tiempos del cólera (1985). En Ensayo sobre la ceguera (1995) J. Saramago muestra a los depredadores humanos surgidos a partir de una rara y simbolista plaga de ceguera, cuya adaptación cinematográfica fue filmada por F. Meirelles en Montevideo, y estrenada en 2008. La actual serie alemana Dark (2018-2020) refiere a un apocalíptico 27 de junio de 2020 interpretado como advertencia de la expansión del covid-19, produciendo incertidumbre, angustia y muy diferentes formas de control social y sanitario para combatir a un “enemigo invisible” que nos interpela.

Como es evidente esta pandemia no es exclusivamente nuestra ni pertenece únicamente a este siglo XXI, pero es lo que hoy nos interroga y nos motiva a reflexionar sobre la actual condición existencial de cara a un futuro de serio riesgo de quiebre de los códigos medio ambientales. “La peste” es un signo, un símbolo y/o un síntoma ante cuya imposición el arte, en todas sus manifestaciones, ha dado y seguirá dando respuestas e interpretaciones que antagonizan y complementan, cuestionan o afirman, las supuestas certidumbres que la ciencia y la política disponen desde sus lugares de poder.

La propuesta de la revista Sic para su número 27, de diciembre de este pandémico año 2020, es trabajar sobre el tema de la peste y sus diversos tratamientos en todas las artes, y especialmente en la literatura, atravesando la temática con enfoques teóricos que analicen el fenómeno, incluyendo alcances transdisciplinarios.

Posibles ejes temáticos:

  • Análisis comparados de la temática de la peste en la historia del arte y de la literatura; transversalidades cronológicas y cronotópicas.

  • Lo sagrado, lo profano y lo contaminado; ecocrítica de la enfermedad.

  • La peste como anticipación en obras de ciencia ficción, así como en los múltiples subgéneros surgidos a partir de la misma: cf fantástica, gótica, policial, política, apocalíptica, distópica, otras variantes.

  • La peste y el poder. Biopolítica y control social: literatura, periodismo y testimonio en problemáticas actuales.

  • Alcances de la mímesis (lo verosímil, los realismos, la condición histórica)en relación a las claves ficcionales modernas y posmodernas.

  • La peste como humor: parodia, grotesco, humor negro, absurdo, otros humores.

  • La peste: desafíos éticos en la era de las fake news y la posverdad.

  • Narrativas ergódicas, cibertextos, literatura digital y el rol del lector frente a un escenario pandémico.

  • Antagonistas complementarios: la peste y la ciencia; el incentivo de nuevos paradigmas sociales, políticos, epistemológicos.

El período de recepción de trabajos vencerá el sábado 10 de octubre de 2020.

Los trabajos deberán enviarse a la siguiente dirección: revistaaplu@gmail.com

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