Programa de 3º año de Bachillerato – Reformulación 2006

ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE EDUCACIÓN PÚBLICA

CONSEJO DE EDUCACIÓN SECUNDARIA

INSPECCIÓN DE LITERATURA

PROGRAMA DE LITERATURA DE TERCER AÑO DE BACHILLERATO – REFORMULACIÓN 2006

FUNDAMENTACIÓN

En principio cabe señalar que esta propuesta programática presenta, en su esencia, una línea homogénea acorde a los contenidos ya contemplados en los cursos anteriores de Bachillerato. Dichos contenidos no difieren sustancialmente de los que formaban parte del Programa anterior, por lo señalado antes y porque se sustenta, además, en una importante aprobación de profesores y estudiantes. Los ajustes realizados obedecen a razones pedagógicas y metodológicas, en relación con el nuevo perfil de la asignatura, que pasa a formar parte del núcleo común de todas las orientaciones.

Este curso representa la última etapa de encuentro con la asignatura en la formación del estudiante de Bachillerato, y se propone consolidar y ampliar las habilidades vinculadas al lenguaje y la comunicación, que son condición importante para el logro de los fines formativos asignados a esta etapa. El estudio de la Literatura contribuye a la ampliación de dichas habilidades, desde su indudable calidad lingüística. A través de ella, el alumno entra en relación con géneros, registros y estilos variados, producto de la ficcionalización de otras situaciones comunicativas, lo que permite la reflexión sobre modelos textuales que reflejan circunstancias que han servido a los seres humanos para comunicar sus pensamientos y emociones en diferentes contextos sociales. Como señala Posner1: “…la Literatura es un juego creativo del que resulta una forma de comunicación lingüística que está libre de las restricciones en las que se produce la comunicación cotidiana, porque crea espacios de percepción abierta que no están restringidos a ningún destinatario en especial, ni a un espacio o tiempo determinados…”

Además de cubrir estos objetivos lingüísticos, el conocimiento de la Literatura ayuda al cumplimiento de los restantes objetivos formativos del Bachillerato. “La Literatura es la memoria universal de la humanidad, el archivo de sus emociones, ideas y fantasías, por lo que colabora en la maduración intelectual y humana de los jóvenes, al permitirles ver objetivadas experiencias individuales y colectivas en un momento en que son evidentes sus necesidades de socialización y de apertura a la realidad”2. Conviene aprovechar este momento del desarrollo personal del adolescente para que éste indague en el rico significado de las obras literarias y, de esta manera, ensanche su comprensión del mundo. Es una edad clave para que se consolide el hábito de la lectura, se desarrolle el sentido crítico y se acceda, a través de las obras literarias, a la experiencia cultural de otras épocas y de otras formas de pensar.

La Literatura es un medio de conocimiento, tanto de los diferentes entornos territoriales, como de los cambiantes entornos sociales e, incluso, de la misma condición humana. Un aprendizaje bien dirigido contribuye al autoconocimiento, a la comprensión del comportamiento humano y al enriquecimiento cultural en múltiples direcciones.

Dichos conocimientos se fortalecen en la medida en que aumenta la capacidad de comprensión y la sensibilidad perceptiva del lector, manifiestas ambas en el deseo de acceder al texto literario como fuente de placer estético. Por ello, el estudio de las obras literarias se ha de orientar de modo que el análisis y la interpretación no sean un impedimento para el disfrute del texto y, además, que intenten motivar la creatividad del alumno.

El curso abarca cinco Unidades básicas y una Unidad introductoria, que atienden a la evolución de la cultura y el espíritu de Occidente, desde el siglo XVIII hasta el mundo actual.

Dicha Unidad introductoria denominada: “Del Racionalismo al Sturm Und Drang”, pretende establecer una mirada abarcadora, imprescindible para una adecuada ubicación cultural y antropológica del educando e instaurar un vínculo fundamental con el Programa anterior, favoreciendo la comprensión integral de los contenidos a desarrollar en el presente curso.

Las contextualizaciones se mantienen en las Unidades I y II, ya que las mismas abarcan amplios períodos históricos y culturales, que hacen necesario un trabajo de análisis en perspectiva. El abordaje de dicho texto contextual complementará el estudio de la Unidad madre, a manera de referente informativo del universo cultural en que se inscribe el autor y el texto objeto de estudio.

Cabe señalar que este año cierra el proceso curricular de la asignatura en Enseñanza Secundaria, por lo que se entiende oportuno recordar los principios básicos de un posible perfil de egreso. En este sentido, recordamos una postura paradigmática que señala la necesidad de: “ir capacitando al estudiante para que (sin dejar de lado la idea del texto-placer, transmisión de valores y goce estético) optimice su producción oral y escrita, desarrolle habilidades críticas e internalice herramientas de de-codificación literaria que le permitan realizar análisis de textos desconocidos o de aspectos y/o pasajes de las obras seleccionadas no estudiadas en clase”3.

OBJETIVOS

  • Incentivar el interés por la lectura y la valoración de obras literarias representativas, incorporando dicha lectura como forma de enriquecimiento personal.

  • Promover en el alumnado una mayor capacidad para conocer discursos ajenos y para formalizar el propio, en un ambiente de cooperación, tolerancia y respeto.

  • Propiciar el análisis, el comentario y la producción de textos literarios, desde posturas personales, críticas y creativas, valorando las obras relevantes de la historia de la literatura.

  • Impulsar el estudio del funcionamiento de la lengua literaria a través de los tópicos literarios, los recursos estilísticos y las formas métricas

CUESTIONES METODOLÓGICAS

El docente se percibe como un mediador entre los conocimientos previos y los objetivos académicos establecidos para el curso, propiciador de que el estudiante no sea un mero receptor de información sino que interactúe con los contenidos programáticos. Para ello será necesario dotarlo de las herramientas teórico-metodológicas que lo habiliten en la búsqueda constante de inferencias válidas y lo conviertan en actor fundamental en la construcción de sus aprendizajes.

En esta última etapa del bachillerato, por tanto, se favorecerá de manera vital, la capacidad del alumno de aprender por sí mismo y de trabajar en equipo, propiciando el uso creciente de formas de pensamiento activo. Se promoverá, por ejemplo, el manejo de diferentes fuentes de información (gráfica y audiovisual), la apropiación de los textos objeto de estudio en base a un análisis independiente y en profundidad, la resolución de situaciones-problema, el intercambio entre iguales y la reflexión sobre el propio proceso de aprendizaje.

Asimismo recordamos que, desde el punto de vista metodológico, se mantienen las coordenadas propuestas en los Programas anteriores de la Reformulación, en lo que tiene que ver con el trabajo por ejes temáticos, o desde una perspectiva cronológica, o en su defecto, a través de la mixtura de ambos.

Dado que el Programa recorre amplios panoramas culturales, habilita la opción de actividades coordinadas con otras asignaturas que pueden colaborar (además de con el trabajo desde el punto de vista conceptual), con la optimización del manejo de los tiempos.

PERFIL DE EGRESO

El alumno de Tercer año de Bachillerato será capaz de:

  • Conocer y valorar las obras y los autores más representativos, en grandes líneas, de la literatura universal.

  • Interpretar y valorar textos literarios, analizando su construcción interna y las relaciones del autor con dichos textos y con la época.

  • Establecer relaciones entre obras, autores y movimientos fundamentales de la literatura occidental, conociendo el marco histórico y cultural en que se han creado y la evolución  histórica de las diferentes formas literarias.

  • Identificar el género al que pertenece un texto literario y reconocer sus elementos estructurales básicos y sus recursos lingüísticos.

  • Consultar fuentes de diverso tipo (debidamente sugeridas por el docente) e integrar su información en textos de síntesis que presenten los datos principales y los distintos puntos de vista, sus relaciones y la perspectiva propia.

EVALUACIÓN

La evaluación, más allá de la medición, supone un compromiso ético e ideológico, al servicio de las verdaderas necesidades del alumno y no de otros intereses”4. Se hace necesario un modelo evaluador que favorezca la mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje, por lo que dada su complejidad, se considera relevante que el docente no lo instrumente en solitario. El trabajo en Salas docentes, sobre este tema, favorecerá el contraste de opiniones, dada la heterogeneidad de experiencias y la diversidad de realidades áulicas, y el consenso alcanzado redundará en productos más efectivos a la hora de su aplicación.

Se considera importante contar con la participación activa de todos los que intervienen en el proceso evaluador e informarles de las reglas que rigen dicho proceso (objetivos, pautas de realización, criterios de evaluación) y de los resultados que se obtengan, como consecuencia del mismo.

Al igual que en los cursos anteriores se sugiere una evaluación inicial, de diagnóstico, que permita conocer el punto de partida de los alumnos. Después, a lo largo del proceso, se deberá ir analizando cómo se construye el conocimiento, lo que se logrará a través de una evaluación formativa. Pero también hay momentos en los que habrá que pararse para comprobar qué está aprendiendo cada alumno, lo que se alcanzará con la evaluación sumativa.

La evaluación diagnóstica tendrá como propósito, entonces, establecer un vínculo entre lo que el estudiante sabe, piensa o siente antes de iniciar esta etapa de aprendizaje y los contenidos programáticos a desarrollar en el curso y se constituirá en información relevante para el docente, en lo que tiene que ver con la Planificación del mismo.

La evaluación formativa, ocurre durante el proceso de enseñanza y aprendizaje, y se constituye en una herramienta esencial para la regulación del citado proceso. Coloca al docente en posesión de datos y valoraciones que le permiten conocer los logros obtenidos y tomar decisiones en cuanto a cambios en las estrategias empleadas, en aquellas cuestiones en que los resultados son desfavorables. Además del trabajo cotidiano de reflexión conjunta y de los trabajos escritos, se sugiere la realización de debates, coloquios y exposiciones de tipo individual o grupal, que se constituirán en una importante fuente de información.

La evaluación sumativa, consiste en “determinar si se han alcanzado o no, y hasta qué punto, las intenciones educativas que están en la base y en el origen de la intervención pedagógica…consiste en medir los resultados de dicho aprendizaje para cerciorarse de que alcanza el nivel exigido”5. Dicha evaluación no es incompatible con la formativa, por el contrario, ambas son necesarias y tienen un valor complementario. Se concretará en la realización de dos Pruebas Parciales, una hacia la mitad del curso y otra al final.

Se sugiere además, promover la autoevaluación y coevaluación, que sugieren hacer del proceso evaluador un acto de responsabilidad, que le permita al estudiante actuar de manera responsable y crítica sobre el propio proceso de aprendizaje.

CONTENIDOS PROGRAMÁTICOS

  • INTRODUCCIÓN Del Racionalismo al Sturm Und Drang.

Rousseau, Voltaire, Goethe.

  • UNIDAD I La poesía: Del Romanticismo a la contemporaneidad.

G.Leopardi, V.Hugo, W.Whitman, E.A.Poe, Ch.Baudelaire.

Contextualización: R .M. Rilke, S .Mallarmé, F. Pessoa, P. Valéry, T.S.Eliot, E. Pound, Lautréamont

  • UNIDAD II Del Realismo a la contemporaneidad.

Tolstoi, Dostoiewski, Dickens, Melville, Balzac, Flaubert, James Joyce, Marcel Proust, Franz Kafka, H. Hesse, Faulkner, Ray Bradbury, Ernest Hemingway.

Contextualización: Gogol, Turgueniev, Henry James, Joseph Conrad, Virginia Woolf, Raymond Carver, Thomas Mann, Ítalo Calvino, Y. Mishima, Raymond Chandler, M. Yourcenar.

  • UNIDAD III Poesía Iberoamericana.

Vicente Huidobro, César Vallejo, Pablo Neruda, J. L. Borges (*), Octavio Paz, P. Salinas, J. Guillén, L. Cernuda, Marosa Di Giorgio.

  • UNIDAD IV Narrativa Latinoamericana.

J. Rulfo, A. Carpentier, J. C. Onetti, J. Ma. Arguedas, M.A. Asturias, J. L. Borges (*), Gabriel García Márquez, J. Cortázar, Mario Vargas Llosa, J. Gü-imaraes Rosa, Augusto Roa Bastos.

  • UNIDAD V Teatro del Siglo XX

Anton Chéjov, Henrik Ibsen, Luigi Pirandello, Berltolt Brecht, Eugene Ionesco, E. O’Neill, T. Williams, A. Miller , S .Beckett, F.G. Lorca.

Aclaraciones

La Unidad introductoria (Del Racionalismo al Sturm Und Drang) pretende una ubicación histótico – cultural que funcione a manera de punto de partida al presente programa.

(*) En el caso de Borges solo se podrá elegir una de las dos opciones: lírica ó narrativa.

La Contextualización se mantiene para aquellas unidades en las que se produce la integración de diferentes épocas con el propósito de establecer una mirada abarcadora (Unidades I y II).

Notas:

1 Posner, Roland. 1987. “Comunicación poética frente a lenguaje literario, o la falacia lingüística en poesía”. 1976. Trad. en Mayoral 1987

2 Reyzábal Mª y Tenorio P. “El aprendizaje significativo de la Literatura” Ed. La Muralla S. A. Madrid, 1992

3 Programa de Literatura. Segundo año B. D. Plan 2003.

4 Briz Villanueva, Ezequiel. “La evaluación en el área de Lengua y Literatura”. Ed. Horsori, Barcelona, 1998

5 Coll C. y Martín E. “La evaluación del aprendizaje en el currículo escolar. Una perspectiva constructivista”. Ed. Graó. Barcelona, 1993.

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La Comisión Programática estuvo integrada por

Insp. Prof. Susana Nieto

Insp. Prof. Gustavo Iribarne

Prof. Rossana Migliónico (A.T.D.)

Prof. Estela Castelao (A.T.D.)